martes, 14 de enero de 2014

ED GEIN: 'EL NECRÓFILO DE PLAINFIELD'

EDWARD GEING
Si de asesinos de película hablamos, Ed Gein, se lleva la palma. Este psicópata inspiró a los directores de films tan afamados como 'Psicosis', 'La matanza de Texas' e incluso 'El silencio de los corderos'.

Edward Gein –pues así se llamaba este asesino- nació el 27 de agosto de 1906 en La Crosse (Wisconsin) dentro de una familia particularmente desestructurada. Su madre, Augusta T. Lehrke, era una mujer de fuerte carácter, dominante y extremadamente religiosa. Su padre, George P.Gein, era un bebedor empedernido que con el paso de los años comenzó a comportarse de forma violenta y a maltratar de forma habitual a su esposa.

Tras Henry George, Edward, fue el segundo hijo de la familia Gein. Este alumbramiento supuso una gran desilusión para Augusta, que deseaba tener una hija, ya que por entonces ya odiaba todo lo que tuviese que ver con el género masculino. Augusta, desde un principio, tenia claro que sus hijos no iban a ser un reflejo de lo que era su padre, motivo por el que comenzó a criarlos bajo una estricta disciplina con castigos constantes y lejos del amor de una madre.

En 1913, Augusta, decidió comenzar una nueva vida con su familia en una pequeña granja a veinte kilometros de La Crosse en la localidad de Plainfield, estado de Wisconsin, para alejar a sus hijos de malas influencias. La adicción al alcohol de George le pasa factura y en 1940 fallece de un ataque al corazón. Es entonces cuando Henry comienza a oponerse a la disciplina de su madre. Una situación que horrorizaba a Ed, quien consideraba a su madre una deidad y por lo que acabó distanciándose de su hermano Edward. En 1944 Henry muere en extrañas circunstancias, lo que para muchos autores, podría haber sido la primera victima de 'El necrófilo de Plainfield'. Los dos hermanos trataban de sofocar un incendio cercano a la granja donde residían cuando Henry desapareció. Edward acudió a la policía para poner en conocimiento de las autoridades lo ocurrido. Sin embargo, el menor de los Gein, guió a los agentes hasta el cuerpo sin vida de su hermano. Pese a presentar selañes de golpes, los investigadores descartaron el asesinato, considerando que Eddie era incapaz de hacerle daño a otro ser humano y mucho menos a su hermano.
LA GRANJA DE LOS HORRORES
Poco después de la muerte de Henry, la madre de los Gein, sufriría un ataque al corazón. Y, aunque no murió, su salud quedo seriamente mermada. Tras doce meses de cuidados de Edward, su madre Augusta, fallecería en diciembre de 1945. El menor de los Gein se quedaría entonces solo y sin familia. Edward cerraría para siempre la habitación de su madre y la mantendría tal cual la dejo. 'El necrófilo de Plainfield' seguiría durante años escuchando la voz de su madre.

Ed Gein, que por aquel entonces pasaba por el prototipo de hombre amable del Medio Oeste -gente reservada y conservadora- comenzó a merodear por los cementerios con su vieja camioneta. Los lugareños veían en esa costumbre de Gein otra de sus excentricidades. No podían imaginarse, claro está, el real motivo que lo conducía a emprender aquellas raras incursiones: desenterrar cadáveres femeninos para ejercitar con ellos actos necrófilos.

En esta época se comenzaron a producir varios casos de misteriosas desapariciones en el Plainfield y sus alrededores. Georgia Weckler, una niña de ocho años, el granjero Victor 'Bunk' y su compañero de caza Ray Burguess y la niñera Evelyn Hartley desaparecerían en extrañas circunstancias.

El 8 de diciembre de 1954 la apacible tranquilidad del pueblo colapsó después de que un granjero, Seymour Lester, entrara en la más importante taberna, regentada por Mary Hogan, una viuda de mediana de edad que no tenia buena fama en el pueblo.

La propietaria no se encontraba presente, pero lo que sí se observaba muy nítido sobre el piso del local, era un impresionante reguero de sangre que llegaba hasta la puerta de entrada.

Se dio rápidamente cuenta de la noticia al Sheriff quien se puso a trabajar junto a su personal en la búsqueda de la desaparecida mujer. De inmediato se llevó a cabo una minuciosa investigación partiendo de la creencia de que la señora había sido reducida a golpes que le ocasionaron pérdida de sangre y, acto seguido, él o los atacantes la secuestraron introduciéndola a la fuerza dentro de un vehículo que se habría estacionado con tal propósito frente a su taberna.

A tales efectos, fueron interrogadas decenas de personas, pero a pesar de los esfuerzos policiales nada se sabía sobre el paradero de Mary Hogan.

Gein solía acudir con regularidad a la taberna de Mary Hogan, a pesar de no ser bebedor, porque Mary le recordaba a su difunta madre.

Tras tres años de calma, el 16 de noviembre de 1957, se produciría un nuevo crimen en Plainfield. Bernice Worns, desde la muerte de su marido, regentaba la ferretería del pueblo. Durante el mes de noviembre, Edward, visito en varias ocasiones el negocio de Bernice. En una de esas visitas, Ed, invitaría a la dueña del local a ir a patinar, ofrecimiento que Bernice amablemente rechazó, poniendolo en conocimiento de su hijo. El 16 de noviembre, cuando la mayoría de los hombre del pueblo se encontraban en el bosque cazando, el menor de los Gein visitaría la ferretería para comprar anticongelante. Poco despúes, Edward volvería al local, cogería un rifle de caza del expositor, y terminaría con la vida de Bernice Worns de cincuenta años de edad. Ed arrastró el cuerpo inerte y sangrante de Bernice hasta su furgoneta partiendo rumbo a su granja.

En esta ocasión le resultaría fácil a la policía localizar al culpable, puesto que la víctima al registrar la compra efectuada por Gein había anotado el nombre del asesino en la factura. Raudamente, el Sheriff y sus subordinados se personaron a la granja del principal sospechoso para proceder a su arresto. Pero Ed Gein no se encontraba en la misma. Edward seria detenido en casa de Bob Hill, uno de los pocos amigos que tenia 'El necrófilo de Plainfield'. Aunque la primera intención de los agentes era sólo interrogarlo pues, pese a la delatora evidencia que había dejado en la ferretería, a los investigadores aún les costaba concebir que el aparentemente pacífico Ed fuera el responsable de la brutal agresión. La opinión de los policías cambiaría ante las respuestas contradictorias de Gein. Parecía saber que Bernice estaba muerta sin que nadie se lo hubiese dicho.
DETENCIÓN DE ED GEIN
Al entrar a la granja de Ed para revisar su casa, los investigadores se encontraron un escenario que el escritor especializado en asesinos en serie, Harold Scheschter, describió en su libro 'True Story of Ed Gein' como "el decorado de un perturbado mental".

Los agentes descubrieron con horror el mutilado cuerpo de una mujer colgado de las vigas del techo por un gancho –al principio pensaron que se trataba de una res, de tan irreconocible que estaba el cadáver- pero el forense confirmaría que el cuerpo se trataba de Bernice Worns

A su vez, esparcidos por ese lugar, hallaron basura, revistas pornográficas, y toda suerte de deshechos, incluidos trozos de cadáveres, dentaduras postizas, fundas de cuchillos fabricadas con piel humana; en la cocina fue ubicada una colección de cráneos aserrados que el criminal empleaba a guisa de ceniceros. En la habitación de Edward habia máscaras mortuorias confeccionadas con la cara de varias víctimas, una de esas caras, pertenecía a Mary Hogan. Los investigadores también encontraron un chaleco confeccionado con la piel del torso de una mujer. La única habitación que los agentes encontraron intacta era la de Augusta, la difunta y amada madre de Gein.

Los médicos forenses determinaron que este demente, únicamente, había matado a dos mujeres. Los otros restos humanos pertenecían a varios cadáveres que el psicópata desenterró del cementerio tras profanar sus tumbas.

La justicia admitió que este individuo había cometido sus actos criminales en estado de aguda demencia y, gracias a ello, no fue ejecutado sino que concluyó calmadamente su existencia tras pasar extensos años recluido en un hospital psiquiátrico. El 26 de julio de 1984 falleció como consecuencia de una insuficiencia cardiaca.
Sus despojos mortales fueron enterrados junto con los de su amada madre bajo la tierra del cementerio de Planfield que tiempo atrás había sido mudo testigo de sus aberrantes incursiones.

La granja de los horrores ardería cuando iba a ser puesta a subasta. Jamas se supo como se originó el incendio. Su vehículo, un ford de 1949, se expuso en la Feria del Condado hasta que la atracción fue suspendida por las autoridades locales.



DOCUMENTAL SOBRE ED GEIN



ED GEIN LA PELICULA


FUENTES: 
Gabriel Pombo "Historias de asesinos".
Documental sobre Ed Gein
Película sobre Ed Gein
CrimenyCriminologo

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