lunes, 25 de marzo de 2013

MITOS Y CREENCIAS EN CONTRAPOSICIÓN CON LA REALIDAD Y CRIMINOLOGÍA EN LA UNIVERSIDAD DE OVIEDO

Cristina García
La Criminología es la ciencia intermultidisciplinar compuesta por varias disciplinas (especialmente por la Medicina, la Psicología y el Derecho) relacionadas entre sí, que estudia todos los aspectos relacionados con el crimen, desde la prevención del delito y el tratamiento del delincuente hasta la atención a las víctimas en todas las manifestaciones que se puedan presentar. Parémonos a pensar unos minutos sobre todas las situaciones en las que pueden hacer falta estos servicios y nos daremos cuenta de que son muchas más de las que en un primer momento nos podíamos imaginar. 

Algunos ejemplos sobre la labor social que puede desarrollar la figura del criminólogo podrían ser, entre otros, los siguientes: 

- Realización de estudios críticos sobre cualquier tipo de problema social relacionado con la criminalidad con el fin de obtener resultados aprovechables para su puesta en práctica, encaminados hacia la mejora social. Ejemplos: estudios sobre violencia de género o en el ámbito familiar en general, sobre la reinserción social, también sobre la delincuencia económica de los poderosos (delitos de cuello blanco), es decir, casos de corrupción o de un deficiente o intolerable incumplimiento de las funciones derivadas del cargo que se ostenta, etc.


- Colaborar en la elaboración de programas de intervención con personas víctimas de maltrato, ya sea este producido desde cualquier tipo de posición. Ejemplos: casos de violencia de género (relaciones víctima-verdugo), bullying (acoso entre iguales, muy frecuente en el ámbito escolar), acoso laboral (relaciones verticales como puede ser: jefe tirano- víctima subordinada) , infancia maltratada (relaciones de superioridad)...

- Colaborar en la elaboración y puesta en práctica de programas de reinserción social. En este sentido hay que resaltar que para la efectiva reinserción social de un delincuente, el trabajo a llevar a cabo no debe de ir encaminado exclusivamente al delincuente, sino también a la consecución de una mayor conciencia al respecto de la sociedad. Ejemplo: desarrollar programas de adquisición de valores prosociales y/o de habilidades sociales con delincuentes juveniles a través de la realización de actividades de diversa índole en espacios integrados en la comunidad, invitando así a la normalización social de este tipo de medidas y reduciendo los efectos estigmatizantes de la pena en estos jóvenes, tratando de no condenarles a una vida de marginación social y dotándoles de oportunidades. 


- Colaborar en el esclarecimiento de las circunstancias acontecidas durante la comisión de un hecho delictivo. Ejemplos: utilización de un método deductivo (ir de la generalidad a la particularidad) o inductivo (ir de la particularidad a la generalidad), o una mezcla de ambas en función de las características del caso en concreto y de la información previa sobre el mismo. 

- Colaborar en la elaboración de un plan urbanístico, señalando las zonas criminógenas (aquellas que por sus características contienen más indicadores sobre la posible comisión de hechos delictivos). Ejemplos: evitar núcleos de población aislados, aumentar el sistema de alumbramiento y la seguridad en aquellas zonas más peligrosas, etc. 


Debemos de superar la concepción errónea de que un criminólogo es un miembro de la policía científica, puede serlo o no, pero lo cierto es que no recibe una formación específica y adecuada para el desempeño de esa función desde un punto de vista estricto. Es decir, como hemos visto en los ejemplos anteriores, el criterio de un criminólogo sobre un problema social concreto, relacionado de una u otra manera con la criminalidad, puede resultar de un interés determinante y esto es así también dentro del ámbito policial, pero realmente un criminólogo no es un experto de balística, ni de ADN, ni de documentoscopia, ni de criminalística… sino que posee los conocimientos suficientes de ambas disciplinas para poder establecer una interrelación entre sí suficientemente lógica y fundamentada que permita descifrar el enigma global planteado en el caso concreto. 

Es importante que cada persona, como ser social, como ciudadana, tome conciencia de en qué mundo vive y qué es lo que puede hacer para mejorarlo, tanto a nivel individual como colectivo. En este sentido, la figura profesional del criminólogo en la sociedad, en colaboración con otros expertos de distintas ramas (en función de las exigencias del caso en concreto y del trabajo a desarrollar) se convierte en esencial, porque desgraciadamente el problema social que ataña al criminólogo, “el crimen”, está a la orden del día en muchas de sus manifestaciones y se trata además de un problema de gran envergadura. 

Partiendo de esta base, a continuación vamos a adentrarnos en la reivindicación de los estudiantes de Criminología de la Universidad de Oviedo por la consecución del Grado, intentando no dejar ninguna duda al respecto y hacer eco entre la comunidad universitaria de la gran injusticia que se está perpetuando a escasos metros de nuestras casas, clases y despachos. 

La Universidad de Oviedo oferta el Título Propio de Criminología desde el año 1999. Se trata de un título sin validez autónoma y sin reconocimiento oficial, es decir, ni siquiera dentro del propio territorio nacional un estudiante titulado en Criminología por la Universidad de Oviedo es reconocido como profesional de esta materia, aunque sólo sea para engrosar las listas del paro. Entonces se preguntarán, ¿cómo es posible que se oferte una titulación de tales características? y ¿cómo es que la gente la cursa? Porque de hecho, no sólo se cursa, sino que existe una demanda bastante significativa y eso es lo que vamos a contar de aquí en adelante. Presten atención. 

  • Según la Orden Ministerial del 19 de noviembre de 1996 queda regulado que el Diploma Superior de Criminología será considerado equivalente al título de Diplomado Universitario, pero esto es así solamente a los efectos de tomar parte en las pruebas de acceso a los Cuerpos, Escalas y Categorías de Seguridad estatales. 
  • En el Real Decreto 858/2003 se encuentra regulado que las personas que hubieran obtenido los Títulos Propios de Criminología que hayan sido reconocidos por la Dirección General de Universidades como equivalentes a un Título de Diplomado en Criminología, como es el caso del de la Universidad de Oviedo (así se muestra en esa misma Orden junto con 12 Universidades más), podrán cursar un segundo ciclo que les sirva como vía para convertir su titulación en oficial (Licenciatura). 
La primera opción sigue vigente pero con serias dudas sobre su permanencia en el tiempo, además del importante factor de que las plazas ofertadas en las oposiciones, en los casos en los que se mantienen, cada día son más escasas. Pero, de todos modos, sería un gran error limitar el papel y las habilidades del criminólogo, en la sociedad actual, al ámbito de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad. Además, mientras no se interiorice, reconozca y acepte de manera generalizada la importancia del trabajo que puede llegar a desempeñar el criminólogo, ni siquiera en este ámbito llegará a ser el investigador encargado de las funciones que le atañen directamente en virtud de su especialización, sino que esto se valorará, tal y como sucede hasta el día de hoy, en función de otro tipo de características como puede ser la experiencia profesional, lo cual está muy bien y no pienso criticarlo pero desde luego no es excluyente de la colaboración activa junto con un especialista o experto en el tema, sino que es necesariamente complementario. 

La segunda opción ha desaparecido como consecuencia de la progresiva transformación del Plan de estudios anterior al Plan Bolonia. Es decir, con la entrada del Plan Bolonia éste lo que hace es ir extinguiendo el Plan anterior curso por curso; si hacemos unos sencillos cálculos el Plan Bolonia comenzó su andadura oficialmente en el año 2010, eliminando ya el primer curso de la normativa antigua, en el 2011 extinguía también el segundo curso, en 2012 el tercero y el próximo año, 2013, eliminará el cuarto curso culminando su proceso expansivo en 2014. Traducido a nuestro contexto, la expansión del Plan Bolonia ha excluido la única posibilidad vigente que teníamos los estudiantes de Criminología de la Universidad de Oviedo de completar nuestros estudios en otra Universidad, para así obtener un reconocimiento oficial de los mismos. 
Debido a esta situación de desamparo se previó el Real Decreto 861/2010 que hace algunas modificaciones del Real Decreto 1393/2007, por el que se establece la ordenación de las enseñanzas universitarias oficiales. En concreto, se prevé que las únicas dos posibles vías para que se reconozcan nuestros créditos en su totalidad son las siguientes: 

1) La adaptación del Título Propio a una enseñanza oficial (Grado) siempre y cuando el proceso de cómputo se realice en la misma universidad. 

2) La creación de un convenio con otra universidad, nacional o extranjera, para la obtención de un único título oficial de graduado o graduada, siempre y cuando dicho título oficial sea creado conjuntamente por ambas universidades.

Parece clara la situación y dado que en ningún momento nadie le puso remedio, tal y como se ha hecho en la mayoría de las universidades españolas que se encontraban en la misma situación, hace un año que los estudiantes de Criminología de la Universidad de Oviedo comenzamos a reclamar nuestro derecho a obtener una solución al respecto y a exigir, por tanto, la implantación del Grado de Criminología en la Universidad de Oviedo. 


Por aquel entonces conseguimos los apoyos de asociaciones tales como el SIPLA (Sindicato Independiente Policía Local de Asturias), el SUP (Sindicato Unificado Policía Asturias) y la ACPA (Asociación de Criminólogos del Principado de Asturias) y la Escuela de Seguridad Pública del Principado de Asturias; tuvimos las reuniones pertinentes con distintos órganos de la Universidad de Oviedo y presentamos un tomo de 5000 firmas ante el rectorado. Es en ese momento cuando la Universidad comienza a trabajar en la creación de la memoria de verificación del nuevo plan de estudios y otorga su compromiso público, firme y expreso sobre la implantación del Grado de Criminología, y del curso de adaptación al mismo, durante las promociones que fuese necesario para aquellos alumnos que ya hubieran empezado el título propio durante el curso académico 2013/14. 

Desgraciadamente y para nuestra sorpresa a comienzos de este curso se nos comunicó la noticia de que el Principado de Asturias había paralizado por completo el proceso de creación de la memoria y por tanto de la adaptación del Título Propio a Grado. Esta noticia nos aboca a todos nosotros a una situación de total desamparo y de gran agravio comparativo frente al resto de Universidades estatales. 

Desde entonces, los estudiantes de Criminología de la Universidad de Oviedo hemos estudiado las posibles maneras de hacer frente a esta situación y hemos puesto en marcha algunas iniciativas reivindicativas. Seguimos peleándolo. 


Ahora mismo parece ser que ni la Universidad ni el Principado asumen el problema como propio y eso es lo primero que debemos de solucionar, porque aunque las consecuencias las paguemos nosotros lo que está claro es que la desgraciada entrada en este problema no ha sido por nuestra cuenta. 

AUTORA: CRISTINA GARCÍA 



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