jueves, 12 de julio de 2012

MARÍA TERESA FERNANDEZ, DOCE AÑOS EN PARADERO DESCONOCIDO.

El próximo 18 de Agosto se cumplirá un año más, y ya son 12, de la desaparición de María Teresa Fernández. Más de dos lustros en lo que sus familiares no han cejado ni un solo instante en el empeño de encontrarla. 144 largos meses de investigaciones e hipótesis encaminadas a lograr un único y primordial objetivo: encontrar a la joven motrileña.

María Teresa Fernández desapareció sin dejar rastro un 18 de agosto de 2000. Tenía tan solo 18 años de edad. El contexto, el siguiente: la joven había quedado con unos amigos en la céntrica Avenida de Andalucía de Motril, para posteriormente trasladarse hasta el recinto ferial, ubicado a unos dos kilómetros del lugar concertado. Es interesante destacar en este punto que el día en el que desaparece María Teresa, Motril se encuentra inmersa en los festejos patronales en honor a la Virgen de la Cabeza, hecho al que se une que fuese viernes y una hora de desaparición fijada entre las 21.35 y 21.55 horas. Contexto que empuja a extrañar que nadie observase nada fuera de lo normal. Lo último que se supo de María Teresa fue un mensaje de móvil que envió a su novio en el que se podía leer, “puede que tarde un poco, pero bajo, espérame”.


Hace dos años, una carta anónima fue recibida por los padres de la joven. En la misiva se podía leer: “Estimado señor. Mi padre me ha dicho antes de morir que busque a su hija en una finca llamada Mina Sierra, que vivía un señor mayor. Sólo entre él y una familia de clase alta y el consuegro de esa familia, que es maestro de obra, entre todos ellos y el señor mayor, que es el dueño de la finca iban muchos jóvenes por la noche. Búsquela aquí. Había tráfico en esa de droga. Esta persona sabe que le pasó a su hija. ¡Busque la finca!” Esta carta reactivó la búsqueda e hizo avanzar la investigación, pero nunca se supo quien redactó la carta y con eso se perdió una posible vía de encuentro de María Teresa.

Pero la desaparición de la joven siempre ha estado ligada a una hipótesis que a su vez se asocia al asesino de Rocío Wanninkhof y Sonia Carabantes en 1999 y 2003 en Mijas y Coin (Malaga) respectivamente. Hablamos de Tony Alexander King el 'Estrangulador de Holloay', quien aseguró a la familia de la joven María Teresa Fernández que su hija estaba muerta, y que fue su amigo Robert Graham el que termino con su vida. King afirmó que el día que desapareció su hija, él estuvo en Motril con Graham, y que junto a éste se encontraba una mujer en un coche rojo. La presencia de esta mujer es la que habría inspirado confianza a María Teresa Fernández para subir al coche. Desde entonces, los investigadores buscan al desaparecido Robert Graham para que declare sobre los hechos que King le atribuye.

Queremos cerrar esta entrada agradeciendo a la hermana de María Teresa todo el tiempo que nos ha dedicado para hablarnos de la desaparición de su hermana y explicarnos en qué punto se encuentran las investigaciones. Sólo esperamos que María Teresa regrese a casa. Y muy pronto.

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