sábado, 26 de noviembre de 2011

ACTUALIDAD: 48 DÍAS SIN RUTH Y JOSÉ BRETÓN.

Ya son cuarenta y ocho largos días desde que Ruth y José Bretón, de 6 y 2 años, desaparecieran del parque Cruz Conde, sito al suroeste de la ciudad de Córdoba, a uno y otro lado de la Avenida Menéndez Pidal, junto al viejo cementerio de la Salud. Cuarenta y ocho días en los que la información, desinformación, giros, mentiras y desmentidos que existen hacen verdaderamente complicado enfrentarse a esta página en blanco y explicar todo lo que rodea a la desaparición de los dos hermanos. 

José Bretón, padre y detenido por indicios de un posible delito de homicidio, así como de delito de denuncia falsa, es descrito como una persona absolutamente obsesionada con el orden y la limpieza, un hombre extremadamente frío, distante, asocial y sobre todo autoritario. No tolera que se le desobedezca un orden, quizá influenciado por su pasado militar y su estancia en Bosnia, y el cual tenía a Ruth, su mujer, subyugada, denunciándolo esta ultima por malos tratos psicológicos. 


Tras la desaparición de los menores, fue el propio padre, José Bretón quien interpuso una denuncia ante la Policía Nacional en la cual, supuestamente, manifiesta que se encontraba con sus dos hijos de seis y dos años de edad. Que aproximadamente a las 18 horas los ha perdido de vista en el parque y ha llamado a un familiar por teléfono. Que después ha llamado al 112. Que ha buscado, con su familiar, por la zona a sus hijos. 

Que se encontraba junto a los niños a unos a unos 20 ó 25 metros de distancia. Ellos estaban jugando y corriendo. En el lugar había unas veinte personas. No sé hacia donde se han podido dirigir. Los he buscado por las inmediaciones y en el parque infantil de la ciudad de los niños 

La detención de José Bretón se produciría diez días después de la desaparición de los menores, la misma se realizaría en el piso de los abuelos paternos, ubicado en el barrio cordobés de La Viñuela. Desde allí, acompaña a los funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía hasta la finca de sus padres, las Quemadillas, a las afueras de la ciudad, donde se busca con insistencia en una zona acotada lleno de naranjos. Incluso la unidad canina volvió ha rastrear por segunda vez el citado lugar, siendo el mismo infructuoso. 

Según informaciones, dos días antes de su detención, Bretón, le manifiesta a un policía "Yo soy el responsable de lo que ha pasado, pero no estoy preparado psicológicamente para declarar. Mañana os cuento todo", tras lo cual la Policía decidió mantener en todo momento al padre bajo vigilancia hasta conseguir una confesión oficial. 

Con este objetivo la policía acudió al día siguiente en su búsqueda pero en lugar de reconocer su responsabilidad, Bretón volvió a su versión anterior y negó que tuviera algo que ver, volviendo a confesarse culpable durante una jornada de búsqueda en la finca. 

De la misma manera, es importante señalar que la información del operador de telefonía móvil sitúa a José Bretón en la finca del polígono de Las Quemadillas, en las horas previas a que comunicase la desaparición de los hijos; o por ejemplo el hecho de que el padre de los niños desaparecidos no pudiese dar una explicación creíble de una llamada que hizo en esas horas a su hermana y a su cuñado. 

Agentes de la Policía Científica tras visionar las grabaciones de las cámaras de seguridad de gasolineras cercanas a Córdoba, estudian la posibilidad de que el padre de Ruth y José sacara a los niños por la parte de atrás de la finca de Las Quemadillas, dirigiéndose a otra finca, propiedad de la familia de José Bretón, sita en Villanueva de Córdoba, localidad situada en torno a los 100 kilómetros de Córdoba y hacía donde se podía haber dirigido José Bretón en las 4 horas en las que no se sabe dónde estuvo el día en que desaparecieron sus hijos. 

El abogado de Bretón, José María Sánchez de Puerta, insinúa que alguien podría haber raptado a Ruth y a José, Sánchez de Puerta añadió nuevos detalles supuestamente contradictorios sobre lo que ha venido sosteniendo que ocurrió el día en que desaparecieron Ruth y José, el pasado 8 de octubre. 

El letrado sostiene que los padres, los hermanos y el propio Bretón están seguros de que “los niños están vivos” e insinúa que alguien los puede tener retenidos. Sánchez de Puerta aseguró que el principal sospechoso para la Policía insiste desde la cárcel en que alguien conocido se pudo llevar a los niños. “Pregunta por ellos en presente, nunca en pasado”, dramatizó el letrado. 

Sánchez de Puerta agregó que los niños estuvieron por la mañana en casa de la hermana de Bretón pero que pasaron por casa de la abuela, sobre las 13.30, “donde comieron pan con mortadela”. Hasta ahora, el abogado y Bretón sostenían que de casa de la hermana, donde comieron, se marcharon directamente a la finca. Además, el letrado redujo a una las llamadas que Bretón hizo desde esta parcela, en las Quemadillas Altas, y negó que su defendido apagara el teléfono “sino que pudo estar sin cobertura entre 20 y 25 minutos”, en una zona plagada de antenas de telefonía. 

Aparte, el abogado rechazó la veracidad de una prueba policial que derribaría toda su defensa: la reconstrucción que los agentes han hecho sobre el viaje de Bretón de su finca al parque Cruz Conde, donde desde siempre sostiene que perdió de vista a los niños. Sánchez de Puerta negó que se haya realizado esta reconstrucción, sino que dijo que se inició pero que se tuvo que suspender por las condiciones climatológicas. Fuentes de la investigación siguen sosteniendo que la prueba se hizo, que los agentes condujeron el Opel Zafira de José Bretón con dos muñecos en los asientos traseros simulando a los dos niños y que una cámara de seguridad que no grabó a los pequeños aquel 8 de octubre sí que vio a uno de los muñecos. 

La Policía científica tras revisar las cámaras de seguridad indica que Al mediodía del sábado 8 de octubre José Bretón recogió en la casa de sus padres, en Córdoba, a sus dos hijos. Desde allí, presuntamente, los llevó en coche hasta la finca de Las Quemadillas, en las afueras de la ciudad y propiedad de los abuelos paternos. 

Las grabaciones de las cámaras de un centro de inserción social cercano a esta parcelahan confirmado que Ruth y José entraron en ella a bordo del monovolumen de su padre. Eran aproximadamente las dos de la tarde. Desde Las Quemadillas José Bretón llamó a su hermana y a su hermano para ir juntos al parque Cruz Conde de Córdoba con sus hijos. 

Las mismas cámaras que habían recogido la entrada del coche de Bretón en la finca también registraron su salida. Pero, en esta ocasión, no se veía a ningún niño en el interior del vehículo. 

El sale sobre las 17:30 y a las 18.08 José Bretón envió un mensaje a su hermano y después se sentó a esperar mientras sus hijos jugaban. Fue entonces cuando, supuestamente, los perdió de vista. 

Unos testigos declararon ante la Policía que José Bretón les preguntó si habían visto a sus hijos. Las cámaras de seguridad del parque también le grabaron pidiendo ayuda a un vigilante. Pero ninguno de esos testigos vio a Ruth y a José y los niños tampoco han aparecido en ninguna de las imágenes de las once cámaras de seguridad que hay en el recinto, como si jamás hubieran estado en ese parque con su padre. 

A las 18.40 de la tarde, José Bretón llamó desde su móvil a la Policía Nacional para denunciar la desaparición de sus hijos. En las cinco semanas transcurridas desde aquel 8 de octubre nadie ha podido confirmar dónde estuvo exactamente José Bretón entre las dos y las seis de la tarde. 

En esas cuatro horas clave, el padre de José y Ruth mantuvo apagado su teléfono móvil durante un largo período de tiempo. Esto dificulta que los investigadores puedan seguirle el rastro. La policía se pregunta si pudo ser una maniobra deliberada de Bretón para evitar que se le localizara. 

La portavoz de la familia materna de los menores desaparecidos ha asegurado que José Bretón, el día 7 de octubre, un día antes de los hechos retiro la cantidad de 3.000 euros de su cuenta bancaria, extremo que negaría el abogado de Bretón, el cual afirma que "unos días antes él sacó una cantidad muy inferior a eso, pero porque tenía que hacer unos pagos que ya estaban confirmados". 

Así mismo se sabe que José Bretón compro en una farmacia de Córdoba, Lorazepam, sedante que se prescribe para los casos de ansiedad y nerviosismo, del que la Policía no encuentra rastro alguno, hecho unido a las nuevas declaraciones de Bretón que apuntan hacia una cuñada política y hacia la hermana de Ruth, hace que los esfuerzos de los agentes por encontrar a los niños no den sus frutos. 

En las ultimas horas existe una nueva novedad en la investigación de los menores desaparecidos, en una cámara de seguridad en la urbanización donde está la finca de las Quemadillas, la Policía ha encontrado una secuencia en la que se ve a José Bretón parando el coche y tirando varias bolsas de basura en distintos contenedores de la zona. 

El padre de los niños ha declarado que sólo tiraba varios enseres, pero cuando se le pregunta por qué allí y no frente a su casa, no contesta. 

Los investigadores sospechan que se deshacía de pruebas que le incriminan en la desaparición de los pequeños, pero en ningún caso se sospecha que en el interior de las bolsas se encontrasen sus cuerpos. Creen que podrían tener restos de la limpieza que Bretón hizo en la finca antes de ir al parque donde, según su versión, desaparecieron sus hijos.

La entrada ha intentado organizar cronológicamente los hechos que rodean a la desaparición de Ruth y José Bretón, una entrada que desgraciadamente no será la ultima respecto a esta investigación y que después de tantas mentiras, contradicciones, implicaciones, desmentidos, ect.., deseamos que tenga un final feliz, y que los dos hermanos vuelvan a jugar y correr libremente por el parque Cruz Conde.   

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