miércoles, 28 de septiembre de 2016

JUAN CARLOS DE LA CAL: "SE PASABAN LIMITES NO ESCRITOS DONDE LA ÉTICA NO CONTABA: SOLO TENER LA NOTICIA".

En 'CrimenyCriminologo' seguimos conociendo a los reporteros del semanario 'El Caso' que durante tantos años dieron a conocer los crímenes y episodios más desagradables y escandalosos de la sociedad española. En esta ocasión, hablamos con Juan Carlos de la Cal. Este periodista, que actualmente edita el blog www.geaphotowords.com, trabajó durante 20 años en El Mundo tras su paso por 'El Caso'. También montó una agencia de comunicación y trabajó en el Grupo Z. De la Cal siempre ha mantenido que ' El Caso' fue una gran escuela de periodismo en la que el reportero y el reportaje se fundían en un mismo espiritu. Y es que decir que trabajó en el semanario de sucesos despierta entre sus colegas curiosidad y respeto. Sin duda, 'El Caso' era una redacción que hacia, nos cuenta De la Cal, de balcón a un mundo donde la frontera entre la vida y la muerte era especialmente sensible, especialmente humana.

¿Cómo entro 'El Caso' en su vida?

Mi hermano mayor, Francisco, había trabajado allí unos años antes. Yo empece de meritorio como se llamaba entonces a los becarios. Llevaba cafés, medicinas de la farmacia de mi padre, etc. Desde que tenía 16 años. A los 18 (corría el año 1984) me encargaron el primer repor: uno sobre una mujer afectada por el síndrome del aceite de colza a la que no aceptaban en un hospital y se acampó con sus hijos en el jardín de entrada. Gustó y de la noche a la mañana entre como colaborador alternando los reportajes con la universidad.

lunes, 19 de septiembre de 2016

LOS GRANDES CRÍMENES PERFECTOS QUE SALIERON MAL.

“El crimen perfecto no existe. Existe una investigación imperfecta o pendiente de completar. Los crímenes no resueltos a día de hoy podrían resolverse mañana” Aitor Curiel, Criminólogo.

La definitiva cuenta atrás ya se había puesto en marcha. Apenas restaban 18 meses para que se sobrepasasen los 20 años que fijan la prescripción de un crimen. Los agentes de la Guardia Civil mantenían más activa que nunca la investigación para averiguar quién había dejado a la joven Eva Blanco sin vida junto a una cuneta de una carretera aún sin transitar entonces entre las localidades de Algete y Cobeña, Madrid, en la madrugada del sábado 20 de abril de 1997. 

Una muestra de su ADN y restos de fibra roja correspondientes a la tapicería de un Renault eran su único punto de partida. Las fuertes lluvias que se registraron aquella noche borraron el resto de vestigios del asesino y complicaron las pesquisas policiales que se sucedieron durante los 18 años posteriores. Más de 5.000 personas fueron las que investigaron los agentes, focalizándose principalmente en agresores sexuales, propietarios de vehículos Renault y presos que disfrutaban de permisos penitenciarios en aquellas fechas. 

Los avances de la ciencia al servicio de la investigación arrojarían luz sobre un suceso abocado a su prescripción. La cadena de cromosomas estudiada en nuevo análisis del ADN arrojaría la certeza de que el presunto asesino era una persona nacida en el norte de África. Una pista que condujo a los investigadores a poner la lupa sobre personas de origen magrebí que viviesen o hubiesen residido en aquella zona. Enseguida, uno de ellos llamó su atención. Se trataba de Ahmed Chelh, quien había abandonado Algete dos años después de haberse cometido el crimen y que, a su vez, había dado de baja su vehículo, un Renault 18. Uno de sus hermanos, que aún residía en Algete, sería la llave que abriría una puerta que llevaba muchos años cerrada al permitir confirmar su parecido genético con la prueba de ADN hallada 18 años atrás. 

El presunto asesino de Eva Blanco, Ahmed Chelh, sería detenido al norte de Francia el pasado octubre. Su estancia entre rejas sería, desgraciadamente, muy breve. Tres meses después, se suicidó en su celda con los cordones de sus zapatos.

Una muestra actual y evidente que confirma que, en ocasiones, la ardua y constante labor de los investigadores, los avances científicos e, incluso, por qué no decirlo, el azar, llegan a truncar el que parece el crimen perfecto. 

viernes, 9 de septiembre de 2016

PEDRO AVILÉS: “EL SUCESO EN SÍ MISMO ES EL ESPECTÁCULO”.

En ‘CrimenyCriminologo’ seguimos conociendo a los intrépidos y valientes periodistas del semanario de sucesos ‘El Caso’. En esta ocasión, el turno es para el periodista, reportero especializado en sucesos, escritor y chef, Pedro Avilés. Este genial informador desarrolló su carrera desde 1976 a 2009 en distintos medios de comunicación, entre los que destacan la revista Semana, Diario El independiente, Diario Ya, Radio Cadena española, los semanarios ‘El Caso’ e Interviú; asimismo fue responsable durante tres años de la sección de crímenes sin resolver del programa Día a día de Telecinco.

En el año 2009, Pedro Avilés, abandonó el periodismo y comenzó a estudiar Técnico Superior en Restauración. En 2011 consiguió su título de chef y en 2012 se fue a la isla de Naxos, en Grecia, a montar Anda Jaleo, su propio restaurante de gastronomía española.

¿Cómo entró 'El Caso' en su vida?

Tenía yo unos quince años y una tía mía lo leía. Yo siempre le decía que aquello no era periodismo, que no sabía cómo podía leer esa porquería. Años después, se me presentó la oportunidad de trabajar en El Caso. Acepté por motivos económicos. Mi sorpresa fue mayúscula cuando comprobé que en el caso había un cuerpo de reporteros auténticos que viajaban cada semana a los lugares más alejados de la geografía nacional para elaborar el reportaje, hablando con todo el mundo implicado. Cuando digo todo el mundo es así: la familia de la víctimas, la familia del asesino, si se conocía, los investigadores de Homicidios o de la Guardia Civil, los forenses, el cura que bautizó a la víctima y al presunto culpable, sus novias, novios y ex novios. Con todo el mundo. Se obtenía una información muy completa. Pronto me di cuenta de que El Caso era una auténtica escuela de periodismo de investigación.

¿Qué recuerdos tiene de este semanario de sucesos?

Que era una escuela de periodismo de investigación y de reporteros.

martes, 6 de septiembre de 2016

NIEVES ABARCA "LOS ASESINOS TAMBIÉN AMAN".

NIEVES ABARCA
“Me dirigí hacia la parte de atrás y leí, esculpida con grandes letras cirílicas: los muertos viajan deprisa. Había algo tan extraño y fuera de lo usual en todo aquello que me hizo sentir mal y casi desfallecí. Por primera vez empecé a desear el haber seguido el consejo de Johann.” Éstas palabras utilizada por Bram Stoker en Dracula dan nombre a la cuarta entrega de la novela negra más aclamada entre los amantes de la Criminología y este género, 'Los muertos viajan deprisa'. En esta ocasión, Nieves Abarca y Vicente Garrido nos invitan a asomarnos a las debilidades humanas y a una reflexión sobre los motivos que pueden conducirnos hacia la maldad. Dos autores que conocen a la perfección el lado oscuro del ser humano y que a través de la Inspectora Valentina Negro y el Criminólogo Javier Sanjuan nos introducen, con su portada, en un túnel desde el que no sabemos a lo que nos vamos a enfrentar.

Nieves Abarca, gracias por acompañarnos por cuarta vez en 'CrimenyCriminologo'. ¿Los muertos viajan deprisa?

En nuestra novela, tienen bastante paciencia. Es una novela que homenajea a la literatura, por eso el título está sacado de un poema romántico alemán, “Leonore”, de G. A. Bürger, que es, a su vez, una frase muy famosa del Dracula de Bram Stoker.

sábado, 3 de septiembre de 2016

JUAN RADA "EL CASO QUE HA IMPACTADO MI VIDA Y TODAVÍA SIGO INTERESADO POR ÉL ES EL ASESINATO DE LOS MARQUESES DE URQUIJO"

Ante ti, lector, una nueva sección en 'CrimenyCriminologo'. Una entrada más que busca ayudar a complacer esa afición tan extendida en todas las clases sociales: curiosidad por la vida de los otros. Valentía, dedicación y muchas horas de trabajo son las características de los periodistas que van a pasar por aquí. La calle y la noche eran, casi siempre, su familia. El arrojo, tanto a la hora de conseguir información como de sentarse ante la vieja máquina metálica de escribir, sus señas de identidad. Quedan pocos, pero aún queda alguno. Ellos son los periodistas de 'El Caso'.

El primero de estos intrépidos reporteros es Juan Rada. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid y graduado en Periodismo por la Universidad de Navarra, estampó su firma en varias páginas de 'El Caso' durante los años 70. Y pasó a la dirección de la publicación a finales de los 80. Asiduo colaborador de espacios televisivos y radiofónicos como Cuarto milenio, Crímenes sin resolver o Milenio 3, Juan Rada nos habla de su paso por el semanario de sucesos 'El Caso'. 

¿Cómo entro 'El Caso' en su vida? 

Mi hermano lo compraba y leía a escondidas. Ahí me fui aficionando a su lectura. Después, cuando me iniciaba en la profesión, envié algún trabajo que me publicaron, y pasaron a contar conmigo como corresponsal en Navarrra. Dos décadas después entraría a trabajar en la redacción de Madrid, llegando a director.